Un Pensamiento, repetido un montón de veses...
Mientras veo a mis niños crecer me doy cuenta cuán rápido se va el tiempo. Cada día cuenta y las horas y minutos se pasan tan rápido. Una desesperación me inunda el alma. Parece que fue ayer que sitiábamos en San Antinio juntando hojas en el patio de enfrente de Timber Star y formábamos pilas gigantescas de hojas secas caídas del árbol en el patio del frente de casa durante las mañanas otoñales cada año que allí vivimos, diez años. Precisamente diez hermosos e inolvidables años.
Hoy dejo a mis hijos en la escuela. Para Daniel serán los últimos dos años de secundaria, y para Nicole el último año de secundaria. Mientras veo las nubes moverse tan rápido a causa del viento, sólo lo persibo al levantar la vista al cielo en estado de reflexión, y me tienta el pensamiento de comparar nuestras vidas con las nubes, que se nos pasa sin darnos cuenta. Para aquellos que tenemos la gran bendición de ser padres la realidad nos llega cuando nuestros hijos crecen....


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